Yoga, unión

Yoga es unión

Etimología

El origen de la palabra yoga vienen de “Yuj” cuya traducción del sánscrito es Yugo: lo que se utiliza para mantener juntos a los bueyes y así que se coordinen en la realización de una tarea.

A su vez tiene relación con domarse o dominarse y poner de acuerdo los aspectos duales de esta realidad para realizar un fin.

La realidad dual

Podemos ver que la naturaleza de las cosas es dual, todo tiene arriba y abajo, frio y calor, positivo y negativo. Los elementos que conforman la realidad en la que habitamos se complementan para formar las innumerables variedades de expresiones que vemos a través de los sentidos. 

La inhalación y la exhalación, el nacimiento y la muerte, el sueño y la vigilia son expresiones de esta dualidad en el ser humano.

El yoga nace como una disciplina devocional, como una danza que expresa la belleza de quien a conquistado su cuerpo y mente y los dirige hacía algo mas elevado, que está mas allá de toda dualidad, el estado último de la consciencia no dual. 

En este sentido, con el yoga se supera el drama humano sin abandonarlo, sino llevándolo a la máxima perfección, porque el arte de conquistarse a sí mismo también implica la perfección en la acción, en control emocional y racional. 

Cuatro conceptos claves

Pero para entender esto y que no sea una vaga idea, y comprender cómo ven la realidad los seguidores de las tradiciones yóguicas, debemos tener en cuanta cuatro conceptos que están presentes en todo el espiritualismo indio: el karma, la maya, el nirvana y el yoga. Lo explica profundamente Mircea Eliade en “Yoga, inmortalidad y libertad”. Karma es la ley de causalidad, todo esta conectado y cada acción produce una reacción, haciendo al hombre responsable de su propio destino de manera directa e indirecta y conectándolo a un gran karma cósmico, colectivo e individual.  La maya sería la ilusión que soporta toda la realidad que conocemos. Cada uno y cada especie, vive en una ilusión diferente, creada por los estímulos de los sentidos y su interpretación subjetiva. Incluimos en estos sentidos a la mente que genera estímulos desde dentro hacia afuera. Nirvana está mas allá de la maya, de la ilusión, y sería la realidad última, lo absoluto, lo que no depende de la percepción humana, que no cambia ni es afectada por el karma. Toma distintos nombres como  Brahmán, Dios, Yo (atman) o Nirvana. Y por último, los medios para llegar a ese Ser se denominan yoga

En este sentido el yoga vendría a ser un puente desde la ilusión a la realidad. Un camino del despertar. 

La promesa de libertad frente al nacimiento y la muerte

Vivimos atados y condicionados a un sueño heredado del pasado y con una proyección a futuro que solo hace que imitar lo anterior, salvo algún atisbo de valentía empujado por algún loco o adelantado que luego resulta en ser un genio. Pero los cambios suceden tan lentamente que a veces son imperceptibles para la corta duración de una solo vida.

Aún así hay una esperanza en cada vida, cada persona trae una promesa en sí y a su propio alcance: la posibilidad de conquistarse y despertar. La posibilidad de salirse del rebaño y tomar las riendas de su propia vida, de decidir con libertad, libertad con respecto a los condicionamientos culturales y sociales, con respecto a su vida, que en definitiva se suscribe a su propio cuerpo. En última instancia es el cuerpo el campo de batalla del hombre, y es ahí donde puede ganar la lucha.